El autor comparte su experiencia personal de transformación a través del surfing y del encuentro con Jesús, buscando impactar a jóvenes con el mensaje de Dios. Se propone crear una comunidad de surfers que combinen la adoración y la evangelización, promoviendo la espiritualidad y el cuidado del medio ambiente. Además, el proyecto incluye ofrecer actividades terapéuticas para niños con condiciones especiales y se realiza un encuentro mensual en la playa para fomentar la unión y la enseñanza sobre la cultura del surfing.