Un padre lleva a su familia al hospital para ver a la madre enferma de cáncer. En el camino se encuentran con un hijo problemático que ha causado una discusión familiar. A pesar de los problemas, el padre le recuerda a la familia que deben cuidarlo porque la familia es para siempre y el amor de los padres nunca termina. El poema reflexiona sobre la necesidad de mantener tanto el amor como el control en la familia para enfrentar los problemas y desgracias de la vida.