1. El Sol y la Luna se enamoraron cuando se conocieron por primera vez, pero Dios los separó al designar al Sol para iluminar el día y a la Luna para iluminar la noche.
2. Ambos se entristecieron por su separación, por lo que Dios creó las estrellas para hacerle compañía a la Luna.
3. Finalmente, Dios creó los eclipses para que el Sol y la Luna pudieran reunirse y amarse brevemente.