El documento es una carta de súplica por el pueblo de Angangueo, México, que sufrió daños significativos por una catástrofe. El autor pide oraciones por las víctimas, incluidos aquellos que perdieron hogares y seres queridos. También pide ayuda para reconstruir el pueblo y que no se olvide la esperanza y la unidad de la gente de Angangueo.