Este documento recomienda hacer un balance al final del año para ver qué se logró y saldar deudas con Dios y los demás. También sugiere agradecer a Dios por su amor durante el año, pedir perdón por errores e ingratitud, y solicitar su ayuda para hacer del próximo año uno mejor mediante una vida de servicio a los demás. Finalmente, enfatiza que cada persona determina si el nuevo año será bueno o malo a través de sus propias acciones.