El documento aborda la segunda venida de Cristo, destacando la importancia de estar preparados para este evento, el cual se considera inminente y glorioso, marcado por la transformación de los justos y el establecimiento del reino eterno. Detalla las profecías bíblicas que predicen su regreso, enfatizando la corporalidad y visibilidad de su llegada, así como la destrucción de los impíos y el papel del milenio. Finalmente, describe la nueva Jerusalén como el lugar de morada eterna de Dios con su pueblo, donde no habrá más sufrimiento.