Este documento presenta varias historias cortas que ilustran la importancia de hacer preguntas claras y directas para evitar malentendidos y situaciones embarazosas. En una historia, un sacerdote hace preguntas ambiguas sobre un pájaro perdido que llevan a respuestas confusas. Otra historia muestra cómo una pregunta directa de un farmacéutico aclara una situación potencialmente peligrosa. Una moraleja final enfatiza la necesidad de formular preguntas de una manera que no requiera disculparse después.