AUTOBIOGRAFÍA
Dar a luz, es el acto más hermoso para una mujer, pero para mi mamá no
fue así. Todo comenzó en el hospital Regional de Guadalajara un dos de julio del
2002, cuando la señora Verónica Pedraza García a los veintisiete años de edad
se encontraba en el hospital y quiso ir al baño, al intentar orinar se le rompió la
fuente, grito y llegó una enfermera y la única que estaba en el hospital, ella le
trajo una silla de ruedas y rápido fueron al cuarto dónde estaba instalada. El
doctor le dijo a mi mamá que resistiera lo más que pudiera porque no había
ayudantes, mi mamá con mucho sufrimiento le dijo que no podía. El doctor logró
ponerse un guante en la mano derecha y me agarro la cabeza.
Nací exactamente a las 5:00 de la tarde en Guadalajara Jalisco, pese
dos kilos con trescientos gramos. Mi papá Tomás Sotorriba Gonzales iba
llegando a su trabajo cuando le marcaron y le avisaron que ya había nacido, le
dio mucha alegría.
Al salir del hospital mi mamá me puso un mameluco rosa que me quedaba
enorme. Conocí a mi hermano, se llama Emiliano, él apenas iba a cumplir un año
de nacido el siete de julio, arruiné su sueño de ser hijo único.
Mis papás trabajaban en la fuerza Aérea Mexicana, pero mi mamá se
tuvo que retirar para poder cuidar de sus hijos. Sin embargo mi papá continúo
trabajando para mantener a la familia.
Pasaron 3 años y como mi papá es militar, lo cambian continuamente,
entonces tuvimos que mudarnos a Cozumel Quintana Roo, ahí conocí a mi
primera mejor amiga llamada Andrea y admiré muchísimas veces el maravilloso
mar de Cozumel.
Estudié en el kínder “Eva Samaro” donde por primera vez desfilé vestida
de canguro, en esa escuela también hicimos concursos de disfraces y quedé en
segundo lugar, también recuerdo que bailábamos y me vestí de estrella marina.
El tiempo que viví ahí fue genial, hasta que nos tuvimos que mudar a la
CDMX, a mi papá todavía no le daban un departamento para poder vivir, así que
tuvimos que rentar en Polanco.
Acudí a la escuela primaria “Othón P. Blanco” y cursé primero de
primaria en el grupo 1°C, no recuero muy bien que pasó ese año.
Al terminar primero, cambiaron a mi papá al Estado de México, en la
unidad de Puente de Vigas, entré a la primaria “Miguel Hidalgo y Costilla”
dónde en segundo de primaria sufrí de bullying, pero al menos en la UHM conocí
a mi mejor amiga que se llama Montserrat García Mujica.
Todas las tardes Montse y yo salíamos a jugar con más personas y era
muy divertido. Mi primaria fue mejorando con el paso de los años. En cuarto
grado, mi mamá decidió comprar una perrita, a la cual le pusimos Tekyla, pasó el
tiempo y decidimos cruzarla, ella tuvo siete mascotas, decidimos quedarnos
con uno, le pusimos Ron.
En quinto grado Tekyla falleció en una veterinaria, la iban a operar pero
no llegó el veterinario, por primera vez supe lo que se sentía perder a una
mascota, pero me alegro muchísimo de segur conservando a Ron
Al pasar a sexto de primaria no todo fue muy increíble, pues regresó el
bullying. La única que sabía cómo me sentía era mi mamá y le agradezco mucho.
Terminó sexto grado e hice mi examen para ingresar a la secundaria
número 207 “Estado de Israel”. Me sentía muy nerviosa pues eran 100
preguntas de las cueles tenías que tener más de 50 para poderte quedar en el
turno matutino. Después de esperar con ansias mi resultado, logré quedarme en
el turno matutino, pero no sirvió de nada pues a mi papá lo volvieron a cambiar.
Nos mudamos a Santa Lucía en Tecámac. Al entrar a primero de
secundaria, que por cierto entré una semana después pues estaba empacando,
fue muy genial pues se me facilitó hacer amigos, el ambiente en Tecámac era
muy tranquilo pues casi no había tráfico, fue sin duda el mejor lugar donde
pudieron haber cambiado a mi papá, pero no sólo me gusto a mí, sino que a toda
mi familia.
Segundo de secundaria fue el mejor año de mi vida, lo único que no me
agradó es que se me pasó muy rápido, en esa secundaria conocí a dos de mis
mejores amigas, Karen Aline Ramírez Salazar y Karen Mariana Balderas Romo.
Todas las clases eran muy divertidas y más en historia pues casi no trabajaba
y me la pasaba riendo y jugando. Los últimos días ahí fueron muy tristes, pues
ya casi no iba a la escuela, por el hecho de que a mi papá lo volvieron a cambiar,
empezaba a extrañar a mis compañeros, recuerdo que un día que falte y me
hicieron una video llamada. Mi último día fue en la salida de tercer grado de mi
hermano.
Nunca me han gustado los cambios y mucho menos las despedidas. Al
llegar a tercero de secundaria ya vivíamos otra vez en la CDMX. La unidad me
gustó mucho pues tiene deportivo, lo único que no me gustó fue la secundaria
“Ida Appendini Dagasso” mis papás decidieron meterme ahí porque está cerca
de la UHM, no me agradó el hecho de volverme a cambiar de escuela otra vez y
terminar en un ambiente totalmente diferente de donde venía, no me gusta la
idea de terminar en un escuela donde yo no quiero.
Lo único que me gustó muchísimo de ahí es que conocí a personas
excelentes, tales como Víctor Hugo Gómez Lara, Estefanía Meza Catillo, Rubén
Enciso Armendáriz y Alma Delia Nava. Que por cierto ser novia de Cristofer
Karol Del Llano Rodríguez es una de las mejores cosas que me ha pasado e la
vida.
Esperó terminar mi secundaria con un promedio de 8.5 para arriba,
egresar a la prepa número cuatro para poder pasar a la UNAM y hacer mi
carrera de veterinaria.
Autobiografía

Autobiografía

  • 1.
    AUTOBIOGRAFÍA Dar a luz,es el acto más hermoso para una mujer, pero para mi mamá no fue así. Todo comenzó en el hospital Regional de Guadalajara un dos de julio del 2002, cuando la señora Verónica Pedraza García a los veintisiete años de edad se encontraba en el hospital y quiso ir al baño, al intentar orinar se le rompió la fuente, grito y llegó una enfermera y la única que estaba en el hospital, ella le trajo una silla de ruedas y rápido fueron al cuarto dónde estaba instalada. El doctor le dijo a mi mamá que resistiera lo más que pudiera porque no había ayudantes, mi mamá con mucho sufrimiento le dijo que no podía. El doctor logró ponerse un guante en la mano derecha y me agarro la cabeza. Nací exactamente a las 5:00 de la tarde en Guadalajara Jalisco, pese dos kilos con trescientos gramos. Mi papá Tomás Sotorriba Gonzales iba llegando a su trabajo cuando le marcaron y le avisaron que ya había nacido, le dio mucha alegría. Al salir del hospital mi mamá me puso un mameluco rosa que me quedaba enorme. Conocí a mi hermano, se llama Emiliano, él apenas iba a cumplir un año de nacido el siete de julio, arruiné su sueño de ser hijo único. Mis papás trabajaban en la fuerza Aérea Mexicana, pero mi mamá se tuvo que retirar para poder cuidar de sus hijos. Sin embargo mi papá continúo trabajando para mantener a la familia. Pasaron 3 años y como mi papá es militar, lo cambian continuamente, entonces tuvimos que mudarnos a Cozumel Quintana Roo, ahí conocí a mi primera mejor amiga llamada Andrea y admiré muchísimas veces el maravilloso mar de Cozumel.
  • 2.
    Estudié en elkínder “Eva Samaro” donde por primera vez desfilé vestida de canguro, en esa escuela también hicimos concursos de disfraces y quedé en segundo lugar, también recuerdo que bailábamos y me vestí de estrella marina. El tiempo que viví ahí fue genial, hasta que nos tuvimos que mudar a la CDMX, a mi papá todavía no le daban un departamento para poder vivir, así que tuvimos que rentar en Polanco. Acudí a la escuela primaria “Othón P. Blanco” y cursé primero de primaria en el grupo 1°C, no recuero muy bien que pasó ese año. Al terminar primero, cambiaron a mi papá al Estado de México, en la unidad de Puente de Vigas, entré a la primaria “Miguel Hidalgo y Costilla” dónde en segundo de primaria sufrí de bullying, pero al menos en la UHM conocí a mi mejor amiga que se llama Montserrat García Mujica. Todas las tardes Montse y yo salíamos a jugar con más personas y era muy divertido. Mi primaria fue mejorando con el paso de los años. En cuarto grado, mi mamá decidió comprar una perrita, a la cual le pusimos Tekyla, pasó el tiempo y decidimos cruzarla, ella tuvo siete mascotas, decidimos quedarnos con uno, le pusimos Ron. En quinto grado Tekyla falleció en una veterinaria, la iban a operar pero no llegó el veterinario, por primera vez supe lo que se sentía perder a una mascota, pero me alegro muchísimo de segur conservando a Ron Al pasar a sexto de primaria no todo fue muy increíble, pues regresó el bullying. La única que sabía cómo me sentía era mi mamá y le agradezco mucho. Terminó sexto grado e hice mi examen para ingresar a la secundaria número 207 “Estado de Israel”. Me sentía muy nerviosa pues eran 100 preguntas de las cueles tenías que tener más de 50 para poderte quedar en el turno matutino. Después de esperar con ansias mi resultado, logré quedarme en el turno matutino, pero no sirvió de nada pues a mi papá lo volvieron a cambiar. Nos mudamos a Santa Lucía en Tecámac. Al entrar a primero de secundaria, que por cierto entré una semana después pues estaba empacando,
  • 3.
    fue muy genialpues se me facilitó hacer amigos, el ambiente en Tecámac era muy tranquilo pues casi no había tráfico, fue sin duda el mejor lugar donde pudieron haber cambiado a mi papá, pero no sólo me gusto a mí, sino que a toda mi familia. Segundo de secundaria fue el mejor año de mi vida, lo único que no me agradó es que se me pasó muy rápido, en esa secundaria conocí a dos de mis mejores amigas, Karen Aline Ramírez Salazar y Karen Mariana Balderas Romo. Todas las clases eran muy divertidas y más en historia pues casi no trabajaba y me la pasaba riendo y jugando. Los últimos días ahí fueron muy tristes, pues ya casi no iba a la escuela, por el hecho de que a mi papá lo volvieron a cambiar, empezaba a extrañar a mis compañeros, recuerdo que un día que falte y me hicieron una video llamada. Mi último día fue en la salida de tercer grado de mi hermano. Nunca me han gustado los cambios y mucho menos las despedidas. Al llegar a tercero de secundaria ya vivíamos otra vez en la CDMX. La unidad me gustó mucho pues tiene deportivo, lo único que no me gustó fue la secundaria “Ida Appendini Dagasso” mis papás decidieron meterme ahí porque está cerca de la UHM, no me agradó el hecho de volverme a cambiar de escuela otra vez y terminar en un ambiente totalmente diferente de donde venía, no me gusta la idea de terminar en un escuela donde yo no quiero. Lo único que me gustó muchísimo de ahí es que conocí a personas excelentes, tales como Víctor Hugo Gómez Lara, Estefanía Meza Catillo, Rubén Enciso Armendáriz y Alma Delia Nava. Que por cierto ser novia de Cristofer Karol Del Llano Rodríguez es una de las mejores cosas que me ha pasado e la vida. Esperó terminar mi secundaria con un promedio de 8.5 para arriba, egresar a la prepa número cuatro para poder pasar a la UNAM y hacer mi carrera de veterinaria.