Este documento explora los sentimientos de tristeza, vacío y ganas de llorar que a menudo experimentamos. Explica que aunque a veces no queramos admitir lo que nos pasa, siempre sabemos lo que sentimos. Finalmente, concluye que la única forma de avanzar es enfrentar nuestros sentimientos dolorosos, ya sea llorando para aliviar el dolor o riendo a pesar de él, y aceptar lo que no podemos cambiar.