Este documento contiene una antigua bendición celta que desea buena fortuna, protección y felicidad a quien la recibe. La bendición pide que el camino siempre esté abierto, que el viento empuje suavemente desde atrás y que la lluvia caiga suave sobre los campos. También desea que siempre haya palabras cálidas en las noches frías, luna llena en las noches oscuras y que Dios proteja suavemente al bendecido en la palma de su mano.