Este poema bendice a aquellos que tienden la mano para ayudar a otros, que intentan comprender otras perspectivas, y que anhelan compartir y escuchar. También bendice a quienes aprecian la belleza del mundo a través de la naturaleza, la poesía, el amor y la amistad. Finalmente, bendice a quienes luchan con pasión por ideales como la justicia, la igualdad y el bienestar de la humanidad.