El documento resume los resultados de varios estudios que muestran que las personas con redes sociales más fuertes y relaciones comunitarias más profundas tienden a vivir más tiempo y tienen menos probabilidades de morir prematuramente. Los estudios encontraron que las personas más aisladas tenían tasas de mortalidad más altas y que aquellos con poca o ninguna interacción social tenían de 3 a 5 veces más probabilidades de morir.