El monte Everest, la montaña más alta del mundo, desapareció misteriosamente. El alcalde de San Petersburgo contrató a un equipo de detectives privados llamado Resuelve-Misterios para investigar, pero los detectives no se presentaron a la cita en el lugar donde antes estaba el monte. Cuando el alcalde los llamó, tampoco pudo comunicarse con dos de los detectives. El tercer detective, James, dijo que no podían ir porque estaban investigando otro caso.