Cada mañana
la vida comienza.
En cada gota de agua
repite su ejercicio
contínuo
de nacer,
crecer,
transformar,
multiplicar.
Cada mañana
la vida florece
extiende sus brazos
hacia el cielo
y se reproduce.
Cada mañana
la vida se abre
en pares,
se encuentra,
se entrega,
y se manifiesta
en mil formas.
Mil maneras
diferentes de ser,
maravillosas de ser,
e  inventa
su milagro infinito... de recomezar...
una nueva mañana.