Este documento presenta el discurso de Cantinflas ante las Naciones Unidas, en el cual critica a los países comunistas ("Colorados") y capitalistas ("Verdes") por tratar de imponer sus sistemas políticos y económicos a la fuerza. Cantinflas argumenta que ningún sistema es perfecto y que lo más importante es respetar la libertad y la dignidad de todos los pueblos. Concluye renunciando a su cargo de embajador para hablar como ciudadano libre.