Caperucita Roja vivía con su madre en el bosque de los Alpes suizos. Un día, su abuela le pidió a través de WhatsApp que fuera a su casa a comer alitas y ver un partido. Caperucita decidió irse por el bosque, donde se enfrentó a varios peligros antes de llegar sana y salva a la casa de su abuela, donde celebraron su cumpleaños sorpresa.