El documento describe las imágenes y escrituras encontradas en las paredes de la cárcel de Broto. Entre las figuras humanas más comunes se encuentran santos cristianos, lo que demuestra la profunda presencia de la religión en la sociedad pirenaica. También se ven numerosas cruces, incluyendo un gran calvario, que sugiere el sentimiento cristiano de los reclusos. Muchos prisioneros dejaron sus firmas en las paredes entre los siglos XVIII y XVII.