Karlovy Vary es una ciudad balneario en la República Checa fundada en 1370 por el emperador Carlos IV y conocida por sus 13 fuentes termales principales y cientos más pequeñas, que la convirtieron en un popular destino turístico en el siglo XIX. La ciudad también alberga un festival de cine internacional y es conocida por el licor checo Karlovarská Becherovka.