El documento describe cómo Cisneros alióse con el gobierno de Chávez para cerrar RCTV, su principal competidor en Venezuela, con el objetivo de destruir la competencia y obtener más audiencia y ganancias para su propio canal, Venevisión. Primero vendió su empresa de Pepsi a Coca-Cola por miedo a perder mercado. Luego presionó al gobierno para que cerrara RCTV, lo que benefició a Venevisión al ganar más publicidad.