La arquitectura cliente/servidor se basa en el principio de dividir y conquistar, denominada clásicamente como cliente/servidor, la cual ha evolucionado desde los años 60 con sistemas por lotes hasta los años 90 con redes heterogéneas. Esta arquitectura se compone de clientes, servidores y middleware, y se caracteriza por proporcionar ventajas como mayor seguridad, autonomía, manejo de concurrencia y aprovechamiento de ancho de banda.