La persona fue a una clínica espiritual donde Jesús diagnosticó que necesitaba más amor, paciencia y humanidad en su vida. Recibió una receta espiritual para tomar agradecimiento, paz, paciencia, humanidad y amor cada día. El documento también dice que Dios permite situaciones difíciles para enseñarnos lecciones y que su propósito es perfecto.