Un experimento con monos muestra cómo se establecen paradigmas en grupos, donde conductas se perpetúan sin comprensión de su origen. A medida que los monos veteranos son reemplazados, el nuevo grupo continúa golpeando al que intenta acceder a las bananas sin saber por qué. Esto resalta la tendencia humana a seguir normas sin cuestionarlas, reflejando la crítica de Einstein sobre la ignorancia y la costumbre.