El documento presenta un código de conducta para el uso responsable de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), enfatizando comportamientos digitales que promueven el respeto, la seguridad y la integridad personal. Se destaca la importancia de cuidar a los menores en su interacción con las TIC y evitar el uso de estas para actividades ilegales o que violen derechos humanos. Además, se subrayan los derechos de libertad y la protección de la identidad y la intimidad de todos los usuarios.