Alejandro García Solís fue sentenciado a 33 años y nueve meses de prisión por trata de personas al explotar sexualmente a su pareja menor de edad en Tenancingo, Estado de México. La víctima, una adolescente de 15 años en el momento de los hechos, fue forzada a prostituirse desde mayo de 2017 hasta mediados de 2018, cuando denunció la situación. Además de la pena de prisión, se le impuso multas por un total de más de 1.8 millones de pesos y se suspendieron sus derechos civiles y políticos.