Los dispositivos móviles se caracterizan por su capacidad de procesamiento y comunicación en redes desde cualquier lugar, lo que permite realizar tareas como vigilancia, telefonía, música, fotos y videos. La computación móvil se refiere a realizar tareas informáticas mientras el usuario está en movimiento, mientras que la computación ubicua integra la informática en el entorno del usuario a través de dispositivos móviles que se pueden comunicar entre sí mediante redes inalámbricas como WiFi, WIMAX, ad-hoc y Bluetooth.