La Federación Gallega de Fútbol impuso sanciones a varios jugadores y entrenadores de distintos equipos de la Primera Autonómica por diversas infracciones como amonestaciones, dobles amonestaciones, expulsiones directas y conductas inadecuadas hacia árbitros, ocurridas durante la cuarta jornada de la temporada. Las sanciones van desde 1 hasta 4 partidos de suspensión dependiendo de la gravedad de la falta cometida.