La contabilidad tiene sus orígenes en las primeras civilizaciones de Mesopotamia, Egipto y Grecia hace miles de años, donde se llevaban registros de transacciones comerciales y financieras del gobierno y empresas privadas en tablillas de barro y papiro. Los sumerios y babilonios desarrollaron tempranamente formas sofisticadas de llevar cuentas y libros de contabilidad. Los egipcios también llevaban registros contables detallados para los templos y el estado.