Las personas dejan grandes cantidades de basura de plástico en las playas que termina en el océano, donde las tortugas y delfines la confunden con alimento y mueren ahogados. Un estudio encontró 42 tapas de botellas y 18 encendedores en el estómago de solo ocho pichones de albatros muertos, demostrando el grave impacto de los desechos humanos en el medio ambiente marino.