Este contrato de adopción de un gato establece los compromisos del adoptante de cuidar y responsabilizarse por el bienestar del animal. El adoptante acuerda proporcionar alimento, atención médica, identificación con chip y esterilización del gato. Además, la asociación se reserva el derecho a retirar al gato si considera que no está siendo bien atendido y puede demandar al adoptante por incumplimiento del contrato.