La hija llama a su madre para preguntarle si puede dejarle a sus hijos esa noche para salir con un amigo. La madre critica a su hija por haberse separado de su marido y salir con otros hombres, a los que considera vagos. La conversación se vuelve tensa a medida que la madre insulta a su hija y duda de su capacidad para criar a sus hijos. Finalmente, la hija decide no dejar a los niños y cuelga el teléfono enfadada.