El primer documento describe a un ingeniero civil llamado Pedro Lucena que construyó escuelas de manera deshonesta. Aprovechó la falta de supervisión debido a la distancia de los caseríos para usar materiales de baja calidad y contratar trabajadores inexpertos, engañando al gobierno y a la comunidad. El segundo documento describe a un ingeniero llamado Pedro García que construyó escuelas de manera honesta. Obtuvo los mejores precios para los materiales mientras involucraba y ayudaba a la comunidad, capacitando