Cada año caen alrededor de 1 cuatrillón de copos de nieve en la Tierra durante las nevadas. Los copos de nieve están formados por cristales de hielo con formas muy variadas que dependen de factores como la temperatura, la humedad y el viento. Aunque cada copo es único, todos presentan simetría hexagonal debido a las leyes físicas que rigen su formación.