El documento critica duramente 49 años de gobierno comunista en Cuba bajo Fidel y Raúl Castro. Compara imágenes de cómo serían varias ciudades de Cuba (La Habana, etc) si no hubiera habido la revolución comunista en 1959, contrastando con su estado actual de ruina y decadencia. Finalmente advierte sobre los peligros de que la desgracia de Cuba se extienda a otros países latinoamericanos y pide luchar por una Cuba libre sin la tiranía de los Castro.