Viajando por
México/Mi primer
viaje no familiar
Socorro Arreola Guerrero
Estaba a mitad de mi primer año universitario, las vacaciones se
acercaban y solo pensaba en qué podría hacer durante casi tres
meses de inactividad; este pensamiento se lo transmití a mi mejor
amiga y sin mucho pensarlo comentó que podríamos ir de viaje al Sur
del país y visitar a sus familiares de Mérida y Cozumel, uno en el
estado de Yucatán y el otro en Quintana Roo, respectivamente; claro
sin dejar de lado Playa del Carmen.
La emoción estaba a flor de piel; imaginar que podría juntar un viaje
cultural-histórico además de diversión y nuevos retos; además no solo
íbamos a ser una dupla, se unía su hermana más chica (solo dos años
menor) para dar un equilibro a todo; los bordes de un triángulo son
mucho mejor que los bordes de una línea recta.
Mérida, una ciudad donde no cuentan que las cuadras son inmensas,
disfrutar de los panuchos y cada que pasas por una de las terminales
no se duda en canta aunque sea un pedacito de la canción del Tri:
“en la terminal del ADO…”; claro y conocer una de la nuevas 7
maravillas del mundo; Chichen Itzá.
La aventura en Playa del Carmen es la renta de un automóvil sobre
todo para irse a los parques Xcaret y Xel-Ha, además de visitar Cobá y
Tulum; sin olvidar un poco de la emoción nocturna de Coco Bongo.
No todo fue color rosa ni color negro fue una aventura de 15 días en
donde además de ser tres chicas que conocían ciudades nuevas,
personas y aventuras; aprendimos a conocer más entre nosotras y
sobretodo aprender de una misma; además de nunca subestimar
hacer una lista del equipaje, siempre se nos olvida algo.

Cuento

  • 1.
    Viajando por México/Mi primer viajeno familiar Socorro Arreola Guerrero
  • 3.
    Estaba a mitadde mi primer año universitario, las vacaciones se acercaban y solo pensaba en qué podría hacer durante casi tres meses de inactividad; este pensamiento se lo transmití a mi mejor amiga y sin mucho pensarlo comentó que podríamos ir de viaje al Sur del país y visitar a sus familiares de Mérida y Cozumel, uno en el estado de Yucatán y el otro en Quintana Roo, respectivamente; claro sin dejar de lado Playa del Carmen.
  • 4.
    La emoción estabaa flor de piel; imaginar que podría juntar un viaje cultural-histórico además de diversión y nuevos retos; además no solo íbamos a ser una dupla, se unía su hermana más chica (solo dos años menor) para dar un equilibro a todo; los bordes de un triángulo son mucho mejor que los bordes de una línea recta.
  • 5.
    Mérida, una ciudaddonde no cuentan que las cuadras son inmensas, disfrutar de los panuchos y cada que pasas por una de las terminales no se duda en canta aunque sea un pedacito de la canción del Tri: “en la terminal del ADO…”; claro y conocer una de la nuevas 7 maravillas del mundo; Chichen Itzá.
  • 6.
    La aventura enPlaya del Carmen es la renta de un automóvil sobre todo para irse a los parques Xcaret y Xel-Ha, además de visitar Cobá y Tulum; sin olvidar un poco de la emoción nocturna de Coco Bongo. No todo fue color rosa ni color negro fue una aventura de 15 días en donde además de ser tres chicas que conocían ciudades nuevas, personas y aventuras; aprendimos a conocer más entre nosotras y sobretodo aprender de una misma; además de nunca subestimar hacer una lista del equipaje, siempre se nos olvida algo.