El documento narra la rutina diaria de un conejo y un zorro que viven en el bosque. Cada mañana cuando el conejo va a trabajar a la zapatería, se saluda con el zorro, diciéndose "Buenos días". Por la tarde, cuando regresa del trabajo, se despiden diciendo "Buenas tardes". Y por la noche, al volver a casa, se desean "Buenas noches".