El cuento trata de un niño que no le gustaba prestar sus juguetes y disfrutaba hacer llorar a otros, hasta que un día su hermano menor, a quien quería mucho, llegó llorando porque un vecino no le quiso prestar un avión. El niño entonces agarró sus juguetes y llevó a su hermano con el vecino para que todos compartieran los juguetes.