En un bosque llamado Aguará vivían muchos animales de diferentes tipos que eran amigos a pesar de sus diferencias. El bosque se caracterizaba por su gran luminosidad hasta que una tormenta llegó y se llevó la luz. Los animales tristes no sabían qué hacer hasta que un bichito de luz llegó con su comunidad para devolverles la luz al bosque, lo que los puso felices y celebraron con una fiesta llamada "Día de noche y noche de día".