LA LUZ LLEGÓ AL BOSQUECITO DE LA AMISTAD
Hace mucho tiempo, en un bosque llamado Aguará, vivían muchos
animalitos. Era un lugar maravilloso, colorido, lleno de árboles,
plantas, flores aromáticas y tenía mucha luz. Brillaba cada vez que
salía el sol, eso a los bichitos los ponía muy contento.
Animalitos había de todo tipo, coloridos, cantores, grandes, chicos,
gordos, flacos, pero lo bueno era que a pesar de sus diferencias
todos eran amigos.
Por un lado estaba ella, la vaquita de san Antonio, que era muy
simpática y todos los que la veían querían atraparla. Decían que
atraía la buena suerte y que si le pedías un deseo, ella te lo
cumplía.
Por otro lado, estaba nuestro amigo caracol, de quien todos se
quejaban porque por lo lento que andaba, siempre llegaba tarde a
las fiestas y reuniones.
En este fantástico lugar, también vivía la señorita mariposa; ella era
muy coqueta, siempre se vestía con ropa multicolor y siempre
estaba tan alegre; a ella más que a nadie le gustaban los días
soleados.
Los animalitos para ir de un lugar a otro, no tomaban colectivo, ni
taxi, sino que llamaban al transporte “ciempiés”. Sí, él era el
encargado de llevar a estos pobladores; tenía cien asientos y eso
si… aunque no tenía la velocidad de un auto, lento, lento llegaba a
destino.
En Aguará vivían muchos bichitos más. Muchos pájaros, el señor
escarabajo, la señora araña, los gusanos y los graciosos bichos
bolitas. Eran todos amigos, no había nada que los separara, eran
colaboradores, amables, graciosos, cariñosos y, aunque tenían sus
pequeñas peleas, siempre se amigaban.
Lo que caracterizaba a este bosque era la gran luminosidad que
tenía; a ellos les fascinaba, vivían de fiesta. Hasta que un
día..¡Pum-Pum! ¡Crash- Crash! Llegaron los truenos y rayos. Los
animales, asustados y con mucho miedo, se refugiaron en sus
casas. Una enorme tormenta había llegado; llovía y llovía, se
inundaron los senderos, se mojaron sus casitas…
Al día siguiente, los habitantes se llevaron una gran decepción…era
de mañana y no había luz, la tormenta se había llevado la
luminosidad.
¿Y ahora que vamos a hacer?- se preguntaron todos juntos.
Estaban muy tristes, llorando y sin ver nada.
Pero de repente:- ¡Miren, Miren!- dijo Roberta, la mariposa,- ¡Allá,
Allá! Veo algo que se prende y se apaga.
Todos salieron a ver que era, estaban muy ansiosos por descubrirlo
Esa lucecita cada vez se iba acercando más y de pronto- ¡Hola!-
gritó muy sobresaltado el bichito de luz que venía a ayudar a sus
compañeros.-¡ No se preocupen bichiamigos acá vengo a
devolverles la luz!- Fiu Fiu-, don bichito de luz le chifló a toda su
comunidad y todos juntos prendiendo y apagando su lucecita,
hicieron una nueva luz y así todo volvió a la normalidad.
Los bichos saltaban y otros volaban de felicidad, la alegría volvió al
lugar.
Para festejar no tuvieron mejor idea que hacer una gran fiesta y le
pusieron como nombre…” Día de noche y noche de día”.

Cuento solo texto

  • 1.
    LA LUZ LLEGÓAL BOSQUECITO DE LA AMISTAD Hace mucho tiempo, en un bosque llamado Aguará, vivían muchos animalitos. Era un lugar maravilloso, colorido, lleno de árboles, plantas, flores aromáticas y tenía mucha luz. Brillaba cada vez que salía el sol, eso a los bichitos los ponía muy contento. Animalitos había de todo tipo, coloridos, cantores, grandes, chicos, gordos, flacos, pero lo bueno era que a pesar de sus diferencias todos eran amigos. Por un lado estaba ella, la vaquita de san Antonio, que era muy simpática y todos los que la veían querían atraparla. Decían que atraía la buena suerte y que si le pedías un deseo, ella te lo cumplía. Por otro lado, estaba nuestro amigo caracol, de quien todos se quejaban porque por lo lento que andaba, siempre llegaba tarde a las fiestas y reuniones. En este fantástico lugar, también vivía la señorita mariposa; ella era muy coqueta, siempre se vestía con ropa multicolor y siempre estaba tan alegre; a ella más que a nadie le gustaban los días soleados. Los animalitos para ir de un lugar a otro, no tomaban colectivo, ni taxi, sino que llamaban al transporte “ciempiés”. Sí, él era el encargado de llevar a estos pobladores; tenía cien asientos y eso si… aunque no tenía la velocidad de un auto, lento, lento llegaba a destino.
  • 2.
    En Aguará vivíanmuchos bichitos más. Muchos pájaros, el señor escarabajo, la señora araña, los gusanos y los graciosos bichos bolitas. Eran todos amigos, no había nada que los separara, eran colaboradores, amables, graciosos, cariñosos y, aunque tenían sus pequeñas peleas, siempre se amigaban. Lo que caracterizaba a este bosque era la gran luminosidad que tenía; a ellos les fascinaba, vivían de fiesta. Hasta que un día..¡Pum-Pum! ¡Crash- Crash! Llegaron los truenos y rayos. Los animales, asustados y con mucho miedo, se refugiaron en sus casas. Una enorme tormenta había llegado; llovía y llovía, se inundaron los senderos, se mojaron sus casitas… Al día siguiente, los habitantes se llevaron una gran decepción…era de mañana y no había luz, la tormenta se había llevado la luminosidad. ¿Y ahora que vamos a hacer?- se preguntaron todos juntos. Estaban muy tristes, llorando y sin ver nada. Pero de repente:- ¡Miren, Miren!- dijo Roberta, la mariposa,- ¡Allá, Allá! Veo algo que se prende y se apaga. Todos salieron a ver que era, estaban muy ansiosos por descubrirlo Esa lucecita cada vez se iba acercando más y de pronto- ¡Hola!- gritó muy sobresaltado el bichito de luz que venía a ayudar a sus compañeros.-¡ No se preocupen bichiamigos acá vengo a devolverles la luz!- Fiu Fiu-, don bichito de luz le chifló a toda su comunidad y todos juntos prendiendo y apagando su lucecita, hicieron una nueva luz y así todo volvió a la normalidad.
  • 3.
    Los bichos saltabany otros volaban de felicidad, la alegría volvió al lugar. Para festejar no tuvieron mejor idea que hacer una gran fiesta y le pusieron como nombre…” Día de noche y noche de día”.