Este documento habla sobre la importancia de cuidar nuestros pensamientos y acciones porque se vuelven hábitos y moldean nuestro carácter. También dice que la vida es como un jardín donde cosechamos lo que sembramos, por lo que debemos sembrar semillas de amor a través de nuestras palabras y acciones. Además, aunque a veces sembramos llorando, nuestras lágrimas pueden ayudar a que germinen cosas buenas.