El documento aborda los delitos informáticos, definiéndolos como acciones antijurídicas realizadas a través de medios electrónicos con el fin de causar daño. Se describen tipos específicos de ciberdelitos que afectan a los jóvenes, como el ciberacoso, sexting y grooming, resaltando estadísticas preocupantes sobre su prevalencia en América Latina. Se proponen consejos para la prevención, que incluyen el establecimiento de una comunicación abierta y la educación sobre el uso responsable de la tecnología.