El documento describe cuatro delitos sociales: grooming, sexting, phishing y ciberacoso. Grooming se refiere a las acciones de un adulto para ganarse la confianza de un menor con el fin de abusar sexualmente de él. Sexting involucra el envío de contenido erótico a través de Internet o teléfonos, con riesgos que a menudo se ignoran. Phishing implica obtener información confidencial de forma fraudulenta, como contraseñas o detalles bancarios. Ciberacoso se refiere al acoso entre iguales