El documento critica los derechos humanos y las leyes en Irán desde una perspectiva negativa. Describe prácticas como ejecuciones públicas, amputaciones, latigazos, lapidaciones y pena de muerte para homosexuales y ateos que son permitidas bajo la ley islámica. También sugiere que el Islam pretende dominar el mundo como el nazismo y desprecia valores como la libertad y la democracia.