La ubicación de la fuente de calor afecta la trayectoria del fluido que representa el calor y el tiempo para alcanzar el equilibrio térmico. Cuando la fuente está cerca de la salida, el fluido tiene un recorrido más directo; cuando está en el centro, el fluido se dispersa más y tarda más en salir; y cuando está cerca de la salida con pocos obstáculos, el recorrido ascendente es más directo.