El documento critica la propaganda de los automóviles ecológicos, señalando que engañan a la gente al sugerir que no contaminan cuando en realidad sí dañan el medio ambiente. Aunque se presentan como una alternativa ecológica, los autos convencionales siguen siendo una fuente importante de contaminación que destruye el medio ambiente a pesar de los anuncios. En lugar de engañar a la gente, el documento sugiere que se deben tomar medidas reales para prevenir la contaminación.