Este diario describe la primera experiencia de Thomás cuidando a su mascota, un conejo bebé. Aunque a veces es complicado cuidarlo, Thomás disfruta acostarlo en sus piernas y mimarlo para que duerma. Un día se preocupó cuando pensó que el conejo estaba enfermo, pero el veterinario dijo que estaba bien. El conejo le gusta comer y jugar, y la abuela lo cuida cuando Thomás va a la escuela. Thomás aprendió que cuidar de un bebé, aunque sea un conejo, es una gran responsabilidad.