El documento narra la vida de un perro desde su nacimiento hasta su muerte a los 21 meses. Fue abandonado por su familia humana cuando lastimó accidentalmente a un niño jugando. Pasó sus últimos meses perdido y sufriendo en la calle, donde fue atropellado y dejado para morir. Al final, una mujer lo encontró gravemente herido y llamó a un veterinario para que lo sacrificara para poner fin a su sufrimiento.