El láser diodo de 1060nm se usa para tratar el tejido adiposo subcutáneo. Al elevar la temperatura del tejido entre 42-47°C, causa la descomposición y fragmentación de los adipocitos, lo que permite su eliminación gradual a través del metabolismo linfático, logrando una reducción visible del peso. El tratamiento es no invasivo y versátil para diferentes áreas, y los resultados se ven de inmediato con solo 2 sesiones.