Los discos duros virtuales permiten almacenar archivos en línea que pueden accederse desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, evitando el riesgo de pérdida de archivos al no tener que llevar una unidad física. Varias opciones populares como Dropbox, Microsoft OneDrive y Google Drive ofrecen algunos gigabytes de almacenamiento gratuito, mientras que servicios como SpiderOak, IDrive y OpenDrive generalmente proporcionan hasta 5GB sin costo.