El documento proporciona información sobre la dureza del agua en diferentes provincias españolas, clasificando el agua como blanda, levemente dura, moderadamente dura, dura o muy dura dependiendo de su contenido en sales disueltas. Además, incluye un mapa de la dureza del agua a nivel nacional y establece que la Organización Mundial de la Salud recomienda que el agua para consumo humano no supere los 10 grados franceses de dureza.