El aborto se refiere a la interrupción del embarazo antes de que el feto sea viable fuera del útero y puede ser espontáneo o inducido. El aborto inducido es el procedimiento voluntario para terminar un embarazo y es recomendable que sea realizado con asistencia médica para evitar riesgos a la salud de la mujer. La OMS indica que en países donde las mujeres tienen acceso a servicios seguros de aborto, la probabilidad de muerte es de solo 1 por cada 100,000 procedimientos.