El documento trata sobre la música electrónica y el anime. El autor expresa que la música electrónica es su pasión y que su DJ favorito es Skrillex. Disfruta escuchando música electrónica porque se siente inspirado y feliz. También le gusta el anime porque trata temas maduros y le ha enseñado lecciones de vida como no rendirse. Explica que en Japón el anime es una industria lucrativa y que los fanáticos del anime se llaman otakus.